ardem@ardem.es

REY PASTOR, 49-51, BAJO 26005- LOGROÑO

941214658

Comunicar a los niños que un ser querido padece Esclerosis Múltiple (EM) puede ser un reto, ya que la información debe adaptarse a su nivel de madurez y comprensión. A continuación te doy algunas guías para explicar la enfermedad de manera adecuada según la edad del niño o adolescente:

1. Prepárate antes de hablar

  • Infórmate bien sobre la EM, ya que es importante que puedas responder sus preguntas con seguridad y tranquilidad.
  • Elige el momento adecuado para la conversación, en un entorno donde se sientan cómodos y seguros.

2. Adecuar la información según la edad

Niños pequeños (3-6 años)

  • Sé honesto pero sencillo: Los niños de esta edad pueden notar que algo no está bien. Explica que es una enfermedad que afecta a los nervios y que, a veces, puede causar que te sientas cansado o que algunas partes de tu cuerpo no funcionen bien.
  • Asegúralos de que no es culpa de nadie: A esta edad, pueden pensar que la enfermedad es contagiosa o que de alguna manera tienen la culpa. Hazles saber que no es así.
  • Evita términos médicos complejos: Utiliza analogías simples, como «a veces los nervios no envían bien los mensajes al cuerpo».
  • Repite la información si es necesario: A los niños pequeños les puede llevar tiempo entender, así que es probable que tengas que explicarles varias veces.

Niños de primaria (7-12 años)

  • Explica con más detalles: A esta edad, los niños pueden comprender conceptos un poco más complejos, así que puedes explicar que la EM afecta el sistema nervioso y que provoca síntomas como cansancio, dificultad para caminar o problemas de visión.
  • Refuerza la idea de que no es contagioso y de que nadie es culpable de la enfermedad.
  • Sé honesto sobre las limitaciones: Si en el futuro necesitas más ayuda o apoyo, explícaselo con claridad y cómo podrían estar involucrados.
  • Responde a sus preguntas: Los niños de esta edad tienden a ser curiosos, así que responde con honestidad. Si no tienes todas las respuestas, está bien decir «no lo sé, pero lo averiguaré».

Adolescentes (13+ años)

  • Explica con más profundidad: Los adolescentes suelen entender más sobre el cuerpo y las enfermedades. Puedes usar términos médicos más precisos y explicar qué es la mielina y cómo la EM afecta los nervios.
  • Habla de forma abierta sobre los cambios en el futuro: Si crees que la enfermedad podría afectar tu capacidad para trabajar o participar en actividades familiares, es mejor hablar sobre esto y prepararlos para posibles cambios.
  • Dales espacio para procesar la información: Los adolescentes pueden necesitar tiempo para asimilar la noticia. Déjales saber que pueden hablar cuando estén listos y anímales a hacer preguntas.
  • Ofrece recursos: Si lo crees necesario, proporcionales sitios web, libros o grupos de apoyo donde puedan encontrar más información sobre la EM.

3. Consejos generales para todas las edades

  • Usa un enfoque positivo: Aunque la EM no tiene cura, es importante enfatizar que muchas personas con EM pueden llevar vidas plenas y activas gracias a los tratamientos y cuidados.
  • Anímales a compartir cómo se sienten: A veces, los niños pueden sentirse preocupados, tristes o incluso enfadados al ver que su familiar está enfermo. Es importante que se sientan cómodos compartiendo sus emociones.
  • Mantén abiertas las líneas de comunicación: Hazles saber que siempre pueden preguntar más o hablar sobre la enfermedad en el futuro. El diálogo debe ser constante y adaptado según la evolución de la EM.
  • No sobrecargarlos: Los niños no deben asumir responsabilidades emocionales o de cuidado que no les corresponden. Deja claro que seguirás siendo su padre/madre/familiar que los cuida y que habrá adultos para apoyarte.

4. Recursos visuales y de apoyo

  • Puedes recurrir a libros infantiles que explican la EM de manera accesible, o a videos educativos diseñados para niños.
  • Algunas organizaciones de apoyo a la Esclerosis Múltiple ofrecen material especializado para familias.

5. Cuándo buscar ayuda profesional

  • Si notas que tu hijo o un joven familiar está teniendo dificultades para procesar la información o está mostrando cambios de comportamiento (como aislamiento, tristeza persistente o ansiedad), considera buscar apoyo de un psicólogo especializado en enfermedades crónicas en la familia.

La clave para explicar la EM a los niños es mantener la comunicación clara, honesta y adaptada a su nivel de comprensión. Cada niño reaccionará de manera diferente, por lo que es importante estar disponible para sus preguntas y preocupaciones, y recordar que esta conversación es parte de un proceso continuo.

Si tienes más preguntas o necesitas recursos adicionales, no dudes en preguntar.

 

logotipo ardem
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Más info https://www.ardem.es/politica-de-privacidad-rgpd/